Nuestro aceite corporal con CBD es una mezcla nutritiva de aceites hidratantes ecológicos, aceites esenciales relajantes y cannabinoides de amplio espectro cultivados en California, creada para ayudarte a revitalizar, proteger y rejuvenecer la piel que ha perdido su brillo por el estrés, la sequedad o el desgaste diario. Unas cuantas pulsaciones de producto tibio, masajeadas sobre los hombros cansados, los músculos tensos o la piel seca, te ofrecen tanto el ritual relajante del automasaje como los beneficios nutritivos de una mezcla de CBD, CBG y CBN de amplio espectro.
Este aceite es ideal para usarlo en todo el cuerpo: hidrata, protege y se absorbe fácilmente sin dejar residuos grasos.
ACEITE DE SEMILLA DE MEADOWFOAM:
Es uno de los aceites vegetales más estables que hay, resistente a la oxidación, por lo que protege la piel durante más tiempo. Rico en antioxidantes y ácidos grasos, devuelve la elasticidad a la piel y deja un tacto sedoso y nada graso.
ACEITE DE ALMENDRA DULCE:
Rico en vitamina E y ácidos grasos esenciales, el aceite de almendra dulce suaviza y nutre a la vez que alivia las irritaciones; es lo suficientemente suave para la piel sensible.
ACEITE DE GIRASOL Y ALBARICOQUE:
Una combinación ligera, rica en vitamina E y ácido linoleico, que refuerza la barrera natural de la piel y se absorbe rápidamente, por lo que es ideal para pieles secas o maduras.
ACEITE DE JOJOBA:
Es muy parecido al sebo natural de la piel, así que equilibra la producción de grasa a la vez que hidrata en profundidad; no es comedogénico y es apto para todo tipo de piel.
VITAMINA E:
Un potente antioxidante que ayuda a proteger la piel del daño causado por los radicales libres y favorece el proceso natural de reparación de la piel.
Aceites esenciales:
LAVANDA: Un aceite de aromaterapia relajante y muy conocido que se usa tradicionalmente para aliviar la tensión y calmar la piel.
INCIENSO: Reduce la apariencia de las líneas de expresión, favorece la elasticidad de la piel y contribuye al proceso natural de cicatrización y renovación celular de la piel.
BAYA DE ENEBRILLO: Se usa tradicionalmente por sus propiedades depurativas y astringentes; es ideal para aliviar los músculos cansados y tensos después de un largo día.
MADERA DE CEDRO (CEDRO DE DEODARA): Una nota amaderada y tranquilizante con propiedades astringentes naturales, ideal para equilibrar las pieles más grasas.
SÁNDALO: Calmante e hidratante, se usa tradicionalmente para calmar la piel y favorecer la relajación.
Modo de empleo:
Aplica unas cuantas pulsaciones en la palma de la mano —una cantidad del tamaño de una moneda de diez o de cinco céntimos— y frota ambas palmas entre sí para calentar el aceite antes de masajearlo en la zona deseada. Usa entre 3 y 4 pulsaciones por aplicación, tantas veces como quieras.






